Compensación Energética Y Balance Cero

 

La compensación energética es el proceso mediante el cual se produce electricidad a partir de la luz del sol. El balance neto es la diferencia entre la electricidad que se produce y la electricidad que se consume.

La compensación energética es un proceso mediante el cual una persona o una empresa puede cubrir el costo de su energía eléctrica con energía solar. Se basa en el concepto de que la electricidad producida por los paneles fotovoltaicos es más limpia y eficiente que la electricidad generada por las centrales eléctricas tradicionales. Los usuarios pueden solicitar una compensación por el exceso de electricidad que producen, lo que se conoce como balance neto. 

El balance neto se logra mediante la devolución de la electricidad a la red eléctrica local, lo que permite que otros usuarios la utilicen. Esto reduce el costo de la energía para todos los usuarios de la red eléctrica, lo que a su vez contribuye a la lucha contra el cambio climático.

 

COMO FUNCIONA

Al momento de la instalación de un sistema fotovoltaico, se establecerá un acuerdo con la comercializadora eléctrica en la que se determinará el precio al que se verterá la energía excedente a la red, así como el precio al que se comprará la energía que se necesite cuando el consumo exceda la energía solar producida.

El precio esta regulado automáticamente de esta manera la energía que sobra en el sistema durante el día, tendrá el mismo valor por la noche cuando esta venga directamente del proveedor, de este modo el consumidor no podrá sacar beneficio y solo podrá ahorrar el coste de la energía en horas altas de consumo.

De esta forma toda la energía que generemos durante el día en vez de almacenarse, es usada por otros usuarios y durante la noche cuando no se produzca nada, la empresa proveedora nos descontará de ese balance que hemos generado durante el día. 

La energía que se vierte se mide con el mismo contador digital de nuestras casas. Este dispositivo es de doble vía, lo que significa que registra tanto la energía que se produce como la que se consume. Si se produce más energía de la que se consume, se puede inyectar esta energía sobrante a unas baterías propias o a la red eléctrica. De este modo, toda la energía inyectada está registrada en nuestra propia cuenta y se puede consumir en otro momento, por ejemplo por la noche o cuando haya un parón de luz…